la corrupción, es el uso indebido del poder que tienen las personas, derivado de los empleos que desempeñan ya sea en el nivel gubernamental como en el privado, y como consecuencia de ello se obtienen beneficios personales o para terceras personas, generalmente de tipo económico; Cultura es el conjunto de costumbres y tradiciones que identifican a un pueblo. Pero, ¿es la corrupción cultura en Colombia?
En Colombia, el problema de la corrupción se ha venido manifestando desde el inicio de la República, cuando Bolívar en 1819, propuso a los delegados del congreso de angostura, la educación y la formación moral de los ciudadanos para purificar y evitar los actos corruptos, creando así el Poder Moral de la República constituida por dos cámaras: Cámara de la moral y Cámara de la Educación. En el mismo año, el General Santander fue más allá y propuso la pena de muerte para funcionarios públicos culpables de malversación de fondos. Inclusive desde la época de la colonia, los robos y las malas administraciones de los fondos de la Real Hacienda eran ampliamente conocidos. En 1945, Jorge Eliecer Gaitán emprendió una campaña de denuncia de sobornos, trámites ilegales, tráfico de influencias, entre otras modalidades corruptas, basado en lo que él denominó el principio de la restauración social de la moral. Durante el frente Nacional (1958-1974) y en los años posteriores, se presentó un incremento en los niveles de corrupción con la expansión de la burocracia y los monopolios del Estado. De igual modo, durante la década de los setenta, un sinnúmero de instituciones del Estado fueron y siguen siendo objeto de denuncias de actos de corrupción. La década de los ochentas no fue la excepción, y la corrupción generalizada fue alimentada por el narcotráfico con su secuela de violencia y terrorismo, por la amenaza guerrillera y por la ineficiencia del sistema de administración de justicia. Para los noventa y la década posterior, la corrupción había alcanzado límites socialmente intolerables.
De otra parte, las diferentes mediciones realizadas sobre la corrupción en Colombia muestran un panorama bastante desalentador. Según el índice de percepción de corrupción 2010 de transparencia Internacional, Colombia obtuvo un porcentaje de 3,5 (siendo "0" la calificación más baja, es decir alta percepción de corrupción, y "10" la más alta, o sea la percepción de corrupción mas baja). Esto sitúa al país en el puesto 78 entre 178 países evaluados. Además, en el contexto Americano, Colombia ocupa el décimo puesto (entre 18), y en latinoamerica, el cuarto.
Actualmente, el gobierno del presidente Santos, preocupado por este problema, ha presentado al congreso de la República un Estatuto Anticorrupción y ha expresado públicamente su compromiso de adoptar diversas medidas para combatirla. El proyecto de ley sin duda, es un avance, pero debe ser visto como una pieza de política integral. Una política pública de lucha contra la corrupción debe contemplar medidas de prevención, investigación y sanción, y propender por la integración y coordinación de todos los entes responsables de su aplicación. Y ajustarse a pleno cumplimiento de las convenciones internacionales de lucha contra la corrupción, de las cuales Colombia es signataria.
Por lo anterior, se podría creer que el gobierno piensa que puede controlar la corrupción. Pero muchos colombianos no piensan igual, Luis Jorge Garay, economista colombiano, se refiere a estos en los siguientes términos: "Aquello que, hasta hace algunos años, se conocía como corrupción- el soborno, la adjudicación indebida de contratos, el clientilismo y el desvío de recursos públicos- ha cambiado al punto de que actualmente sólo puede analizarse y entenderse en un contexto más amplio que el tradicional, ante el papel determinante que han ejercido procesos y actores de corte mafioso." También se pueden encontrar muchos jóvenes que opinan de este tema como, Eduardo, estudiante universitario, que afirma: "Mira, la corrupción es un mal que nos tiene fregados a todos, por culpa de la gente deshonesta es que el país no puede salir adelante; todo el mundo piensa es en el tumbe, en la plata que me voy a ganar por hacerte este favorcito, entre otros. Opino que para acabarla hay que empezar por familia, el problema se inicia desde la infancia, hay que cambiar el sistema educativo, acostumbrar al niño a ser honesto, a jugarle limpio a la gente, en fin, hay que enseñarlo a no ser corrupto", y por último Leoluca Orlando, diputado italiano y ex alcalde de Palermo, dice: "No puede haber democracia son lucha contra la corrupción, porque la corrupción no es solamente un delito, es un sistema de poder alternativo al sistema democrático de poder. Lo mismo pasa con los mafiosos, los mafiosos no son solamente criminales, la mafia es un sistema de poder económico, un sistema de poder político, un sistema de poder religioso, un sistema de poder financiero: La nueva corrupción del terer milenio se llama conflicto del intereses. El conflicto de intereses destruye la democracia, el libre mercado, destruye el normal funcionamiento del sistema. "
Finalmente, en Colombia hay que cambiar la cultura que premia el enriquecimiento ilícito, la que no sanciona, y que gracias a los medios de comunicación se ha convertido en una influencia, principalmente para los niños; sustituirla por la cultura del respeto por la dignidad, por los valores esenciales que deben regir la conducta de los servidores, como la honestidad, la rectitud y la transparencia; hay que derrotar la corrupción. Muchos Colombianos están luchando contra la corrupción pero, ¿llegara el día en el que Colombia viva sin corrupción?